Al mamar, tu bebé tiende a quedarse dormido ya que esta tarea le exige una enorme energía. Para despertarlo, háblale, cántale canciones, hazle cosquillas en la planta del pie o trata de desprender el pezón para estimularlo. Con todas estas atenciones, debería retomar la comida allí donde la había dejado... ¡Buen provecho!