Para que el sueño de tu bebé sea lo más seguro posible, lo mejor es hacerlo simple: siempre e imperativamente boca arriba, sin edredón ni manta ni almohada. Es inútil amontonar en la cama peluches y otros juguetes. Escoger un colchón de la medida adecuada: un colchón demasiado pequeño puede ser peligroso (riesgo de asfixia).