Para que el bebé no tenga la cabeza plana, debes evitar que duerma siempre del mismo lado. Cámbialo de posición todos los días. Asimismo, voltea su cuna para que no mire lo mismo cada día. Recuerda que la posición boca arriba es la única recomendada. Si el bebé tiene un móvil encima de su cuna, desplázalo un poco. Así girará la cabeza instintivamente.