Si al niño le encanta el agua y chilla en cuanto queremos sacarlo, existe un truco para hacer que respete la duración del baño: coger un minutero-avisador y programar por ejemplo un cuarto de hora; ni bien suene, el baño habrá terminado! Hacer que el niño coja esa costumbre, así comprenderá que debe salir del baño ni bien suena el timbre.