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Para limpiar las orejas del bebé, ¡nada de jabón! El agua basta. para limpiar mejillas, frente, mentón y aletas de la nariz, embeber una compresa o un disco desmaquillante en agua templada, o utilizar un simple atomizador. Secar delicadamente. No olvidar la nariz, si está muy sucia: coger un algodón o un bastoncillo de algodón impregnado de suero fisiológico y limpiar el contorno (¡no el interior!) de las ventanas nasales. Para los ojos, utilizar una compresa o un algodón que no se deshilache empapado de suero fisiológico, pasándolo desde el interior hacia el exterior sin ir y venir (una compresa por cada ojo).
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Truco propuesto por : Abuela
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