La prevención de caries empieza desde la más tierna edad, dando al bebé alimentos poco azucarados, en lo posible sin azúcar añadido, y evitando el biberón con azúcar por las noches. El bebé puede beber zumo de fruta, pero conviene ofrecérselo en un vaso adaptado, y evitar que tenga siempre un biberón al alcance de la mano.