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Para proteger a tu bebé durante el verano, no olvides estas cuatro palabras: agua, aira, sombra y descanso. Agua: dale de beber frecuentemente (con más razón ya que no puede reclamar), báñalo en la piscina, el mar o en una simple bañera y rocíalo con un atomizador (eficaz y divertido). Aire: genera corrientes de aire en la casa y acuérdate del abanico. Sombra: huye del sol. Sombrilla, gorra, árbol, busca sombra y no olvides las gafas de sol. Descanso: privilegia la siesta en las horas más calurosas y deja las actividades para la mañana y el final del día.
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Truco propuesto por : Abuela
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