|
Si hace mucho frío, y si no han sido vaciadas previamente, las tuberías pueden congelarse. Para descongelarlas antes de arreglarlas, abre el grifo que alimenta al tubo. A continuación, puedes calentar el caño con un secador de pelo o un limpiador de aire caliente. Otro método consiste en recubrir el tubo congelado con trapos que previamente habrás regado con agua hirviendo. También puedes calentar el tubo con la llama de un soplete o de una lámpara de soldar (en este caso, regula la llama en posición suave y no insistas mucho).
|
|
Truco propuesto por : Abuela
|