|
Para evitarte la faena de pintar las patas de las sillas una por una con un pincel, ¡utiliza un guante! Consigue una vieja manopla y ponte tú mismo guantes de protección para evitar las manchas de pintura. Sumerge tu manopla en la pintura y aplica sobre las patas y barrotes de las sillas previamente lavados. La pintura aplicada con la manopla se adherirá uniformemente en las patas de las sillas... ¡Tan eficaz como un pincel, pero mucho más rápido!
|
|
Truco propuesto por : Abuela
|