Para pintar las puertas sin desmontarlas y sin quitar los goznes, recubre éstos con una capa de cola para neopreno. Espera un poco a que seque y luego pinta la puerta. Una vez que la pintura está seca, la cola se quitará fácilmente y podrás volver a hundir la puerta en sus goznes. La cola se quita con los dedos o con una goma.