Para retirar un clavo sin estropear la pared (o la pintura), coloca una toalla o una revista contra la pared en cuestión antes de hacer palanca con la garra del martillo para extraer el clavo. Así protegida, la pared no sufrirá ningún daño. Ya después podrás tapar el agujero fácilmente utilizando yeso o cualquier otro material para rellenar orificios.