Cosecha los racimos de flores de acacia (no debe haber ramas u hojas ya que todo debe comerse). Prepara una masa para buñuelos dulces. Coge los racimos de flores por el tallo y cúbrelos con las masa. Sumerge en un baño de aceite y deja freír. Cuando están dorados, retíralos. Comer bien calientes, son exquisitos.