Conseguir que los corazones de alcachofa te salgan tiernos
Qué delicia son los corazones de alcachofa bien tiernos... ¡Pero qué difíciles de conseguir! ¿El secreto? Corta los rabos de las alcachofas con la mano, en lugar de hacerlo con el cuchillo, y sumerge inmediatamente la alcachofa en agua hirviendo. Las fibras más duras podrán resistir al cuchillo... ¡pero no a tu mano!