No hay nada más fastidioso que empezar a untar tu biscote con mermelada y ver tus esfuerzos hechos trizas! Para evitar que los biscotes se rompan cuando los untas, coge varios, por ejemplo cuatro, y apílalos. Unta el de encima de la pila, ¡verás que tus biscotes quedan intactos!