Para quitar el olor a cebolla (o a ajo) en las manos, lávatelas con una cucharita de acero inoxidable. Mantén la cuchara entre tus manos mientras procedes al lavado, ¡el resultado es impresionante! Ningún olor resiste. Y para tener las manos bien suaves, acuérdate de limpiarlas con espuma de afeitar, insistiendo bien en el aclarado.