Sumerge tus uñas frágiles y quebradizas en un recipiente con agua caliente salada, a razón de 8 gramos de sal por cada litro de agua. Repite el tratamiento al día siguiente, si fuera necesario. ¡Tus uñas quebradizas recuperarán rápidamente su vitalidad! Ten cuidado de no aplicar esmalte hasta no haber acabado el tratamiento.