Para fabricar tu jabón de Marsella, necesitarás 40 gramos de sosa cáustica (¡ponte guantes!). Vierte la sosa en 10 decilitros de agua y calienta a 90 revolviendo sin parar. Cuando la mezcla esté templada, incorpora 300 gramos de aceite de oliva. Revuelve hasta homogeneizar la mezcla y viértela en un molde de tu elección.