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Provistas de una piel muy fina y sensible, las manos son, junto con el rostro, las únicas partes del cuerpo que se encuentran siempre expuestas al aire libre. Por esta razón, es importante protegerlas. Fabrica tú misma tu crema para manos! Calienta a baño María 20 ml de aceite de almendras suaves, añade 1 cucharilla de gránulos de cera de abeja y 2 cucharillas de manteca de Karité. Una vez derretidos los gránulos de cera, retira del fuego y añade 3 gotas de extracto de semillas de pomelo (para la conservación), 5 gotas de aceite esencial de geranio, 5 gotas de mirra y 3 gotas de mandarina. Vierte en un frasco o tarro pequeño y deja enfriar. Al enfriarse, tu crema se endurecerá transformándose en un bálsamo untuoso.
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Truco propuesto por : Abuela
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