El perifollo es una planta que posee múltiples virtudes y ayuda a combatir el envejecimiento de la piel. Basta con hacer una infusión de perifollo: para ello, coloca dos puñados de la planta fresca en un litro de agua hirviendo y deja macerar durante una hora, hasta que se enfríe completamente. Esta decocción puede aplicarse en compresas sobre el cutis todos los días.