Para mantener la piel flexible y suave, hay que caminar y comer ciertos alimentos que favorezcan la elasticidad, como la col, el kiwi, la uva, el berro, el ajo, el espárrago, el tomate, las frutas y el té verde. Evitar el alcohol y el tabaco y consumir un litro y medio de agua por día. Tratar de consumir vitamina E.