Al trabajar en el jardín hay que preservar las uñas si no queremos que se pongan negras o se rompan. Para ello, hay que coger un jabón y rascarlo de modo que penetre bajo las uñas. Luego ocuparse del jardín y al terminar, aclarar las manos con agua tibia quitando el exceso de jabón. Las uñas estarán como antes de tocar la tierra.