|
Después de afeitarte las piernas, coge una manopla de baño y vierte generosamente en ella (o simplemente en tu mano) aceite de oliva. Aplica sobre tus piernas, deja actuar entre 1 y 2 minutos y enguaja con agua templada. Tus piernas quedarán suaves y no olerán a aceite de oliva. Además, si te cortas, el aceite de oliva detiene espontáneamente el sangrado en cuanto lo aplicas.
|
|
Truco propuesto por : Abuela
|