Esta vieja receta que usaban nuestras abuelas sigue vigente para tener una piel tónica: se trata del método Jacquet que consiste simplemente en pellizcar la piel. Se coge la piel del rostro entre el pulgar y el índice y se la pellizca enrollándola. Esto estimula la producción de colágeno y la circulación sanguínea, al tiempo que hace que te veas bien.