Si estamos obligados a poner a dos niños en un mismo cuarto, podemos crearle a cada uno un pequeño rincón íntimo para que pueda estar tranquilo si así lo desea. Para ello, bastará con poner ambas camas enfrentadas y entre ambas, deslizar un tabique o panel de madera contrachapada que habremos decorado previamente. El resto del cuarto seguirá siendo común.