Decorar el cuarto del niño con una red de pesca no sólo tiene una función estética, también permite mantenerlo ordenado. Fijar una red de pesca sobre una pared en dos puntos diferentes, o como una hamaca (es más práctico) y pedirle al niño que recoja sus juguetes y los guarde allí. Así el cuarto queda ordenado y limpio en un santiamén.