Aquí tienes un método ingenioso para guardar clavos, tuercas y tornillos en frascos: coge las tapas de los mismos y atorníllalas a la cara inferior de un estante de madera. Llena los frascos con tornillos, clavos y pernos, y enróscalos a sus respectivas tapas. No necesitarás poner etiquetas ya que todo queda a la vista.