Para lograr un efecto craquelado en un mueble, primero hay que limpiarlo bien y pasarle trementina. Una vez seco, aplicar una primera capa de pintura glicero de un color. Media hora después, pasar una segunda capa de pintura acrílica de un tono diferente. De esta forma se producirá una reacción y aparecerán las resquebrajaduras.