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¡Destierra los disolventes con acetona! Sumamente contaminantes, muy peligrosos también para la salud (pueden provocar trastornos respiratorios), resultan además altamente inflamables. Escoge entonces un disolvente sin acetona, el más natural posible, ¡por ejemplo el limón! En efecto, el limón contiene ácido cítrico, lo que hace de él un disolvente totalmente natural.
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Truco propuesto por : Abuela
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