¡La ropa usada todavía puede servir! Una vez que tus prendas han quedado fuera de uso para ti, todavía pueden resultar útiles a otros a través de las colectas de ropa, o pueden ser recicladas si ya no sirven más. En cualquier caso, es mejor no tirar la ropa: colócala en los contenedores apropiados que proliferan por todas partes.