Si eliges un revestimiento de suelo tipo moqueta o alfombra, ¡procura que sea de lana virgen! En efecto, la lana virgen es muy resistente (sobre todo si hay muchas idas y venidas) y más aislante que cualquier otro revestimiento. Además, la lana virgen tiene la capacidad de regular la humedad, sería una lástima no aprovecharlo.