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Para limpiar una regadera y evitar que, con el tiempo, los depósitos provoquen moho o verdín, échale una cucharadita de bicarbonato de sodio y añade agua. Deja reposar unos minutos, después frota con una esponja y aclara con abundante agua. ¡Tu regadera habrá quedado como nueva! Para limpiarle el pico, de difícil acceso, utiliza una escobilla usada de ésas que sirven para limpiar botellas o biberones. También puedes limpiar tu regadera con vinagre de uso doméstico.
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Truco propuesto por : Abuela
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