Las plantas de tomates son propensas a las enfermedades. Conviene regarlas al pie sin mojar las hojas y, en la medida de lo posible, en profundidad para que las raíces desciendan. ¿Cómo regar los tomates sin mojar las hojas? Usa un tubo como tutor para mantener la planta y riega dentro del mismo. De este modo, no mojarás las hojas.