Así es, en muchas frutas y hortalizas podemos encontrar semillas que las más de las veces tiramos a la basura. Las encontramos en los tomates, melones, duraznos, albaricoques... Os propongo que lavéis esas semillas, las sequéis y guardéis en lugar seco. Podréis utilizarlas después de un año de secado. ¡Las semillas germinarán sin problema!