|
Mezcla un poco de blanco de España con algunas gotas de agua oxigenada de 10 volúmenes. Aplica esa pasta sobre tu objeto de marfil y deja secar al sol. Una vez seco, límpialo con un trapo húmedo y frótalo con un paño suave. El amarillo habrá desaparecido y tu objeto de marfil recuperará su blancura original. Límpialo periódicamente con zumo de limón o con bicarbonato de sodio diluido en agua.
|
|
Truco propuesto por : Abuela
|