|
Para limpiar los objetos de plata sin restregar, envuélvelos en papel de aluminio, dejando un pequeño orificio. Vierte agua hirviendo en un recipiente. Añade al agua dos o tres cucharadas grandes de bicarbonato de sodio. Sumerge en ella tus "papillotes" y déjalos en remojo durante una hora aproximadamente. Lo negro va a depositarse sobre el papel de aluminio. Renueva la operación si el resultado no es impecable. ¡Brillo garantizado para la próxima reunión familiar!
|
|
Truco propuesto por : Abuela
|