Para quitar los restos calcáreos que se depositan alrededor del grifo (¡muchas veces difíciles de limpiar!), enrolla en la base del grifo un pañuelo de papel previamente empapado en vinagre. Deja reposar dos buenas horas. Enjuaga. Los restos calcáreos habrán desaparecido sin esfuerzo, ¡y el grifo estará impecable!