Para quitar las manchas de resina en el coche sin dañar la pintura ni la carrocería, bastará con poner mantequilla directamente sobre la mancha y frotar ligeramente para que penetre. Esperar unos minutos y enjuagar normalmente con agua jabonosa. La resina seca, tan difícil de quitar sin rayar, habrá desaparecido completamente del coche.