Para quitar una mancha de cereza de una prenda o de un mantel, deja la tela en remojo en un recipiente con leche (cúbrela con leche y déjala reposar toda la noche). Al día siguiente, mete la prenda en la lavadora, ¡la mancha de cereza habrá desaparecido! Esta astucia funciona para las manchas de frutos rojos en general.