Cuando tu hijo debe pasar un examen, suele ponerse nervioso. Si puedes ayudarle a repasar (a su pedido), hazlo varias noches antes y de la manera más relajada posible. Ayúdale con los temas que no entiende y sobre todo no dudes en pedirle a otros que intervengan si tú mismo no entiendes. En cualquier caso, ten siempre una actitud positiva.