Para cortar el sangrado nasal, inclina la cabeza del niño hacia adelante. Coloca una mecha de algodón en su fosa nasal, o presiónale la ventana nasal. No hay que entrar en pánico, de lo contrario el niño también se asustará. Limpiar cuanto antes. Si el sangrado no se detiene al cabo de unos minutos o proviene de un golpe, llama al médico.