Es utópico pensar que ya está, que tu hijo es grande y ya ha adquirido los hábitos de higiene. En cuanto pueda escaparse, lo hará. Recuérdale todas las noches que tiene que bañarse, cepillarse los dientes si lo olvida, lavarse las manos después de ir al baño o antes de comer, si ha omitido ese pequeño detalle.