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Los piojos siempre vuelven a las cabezas de nuestros peques y algunos métodos caros resultan ineficaces. Existe sin embargo un método muy simple: el mismo consiste en embadurnar la cabeza del niño con aceite de oliva y envolverla luego con un film plástico de cocina. Dejar actuar durante al menos una hora. Esto asfixiará a los piojos y las liendres se deslizarán por el peine... Lavar luego con el champú habitual.
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Truco propuesto por : Abuela
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