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El gusto por las golosinas es innato en el niño. En nuestros días los niños consumen golosinas en exceso, es así como se vuelven obesos. Hay que reaccionar a tiempo ya que de ello dependerá su salud. Por la mañana, se debe privilegiar un desayuno copioso, como el de los ingleses, por ejemplo. A la hora del almuerzo y de la cena, integrar verduras y frutas en la alimentación. Para la merienda, bastará con una fruta o un yogur natural. Evitar el picoteo entre horas y los caramelos.
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Truco propuesto por : Abuela
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