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Para preparar una cataplasma contra los abscesos, usar higos frescos apenas tostados o higos secos. Abrir el higo y aplastar la pulpa tierna. Calentar esta pulpa añadiendo un poco de agua hirviendo. Extender la preparación sobre un trozo de tela estéril (lino, algodón o gasa). Calentar la compresa sobre una botella de agua hirviendo (que servirá también para recalentarla cuando se haya enfriado) y aplicar sobre la piel.
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Truco propuesto por : Abuela
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