Nada mejor que la sopa de ortigas: coge (con guantes) un buen puñado de ortigas frescas. Lávalas cuidadosamente. Sumérgelas en agua fresca junto con 4 patatas. Cocina durante 20 minutos. Procesa y añade una cucharada de nata. Bebe dos tazones de esta sopa de ortigas. Dormirás como un angelito.