Para deshacerte del musgo en tu caminos de cemento o de piedra, basta con espolvorear el suelo con cenizas de leña. Una lluvia para humedecer y algunos días de paciencia, y habrás terminado con el musgo. Después bastará con un simple chorro para quitar los restos de ceniza y de musgo muerto, y tu camino quedará precioso.