No tires tus viejas hojas de afeitar, ¡todavía te pueden servir! Para devolverles el filo a las viejas hojas de afeitar, pásalos varias veces seguidas sobre el rascador de la caja de cerillas. Comprobarás que tras ese pulido, las viejas hojas de afeitar habrán encontrado una segunda juventud!