¿Sabías que a las babosas no les gusta la textura de las cáscaras de huevo? Utiliza esta astucia para alejarlas. Conserva las cáscaras de huevo y tritúralas finamente. Colócalas al pie de las plantas que las babosas suelen frecuentar y observa el resultado: en pocos días, las babosas habrán desaparecido de tus plantaciones.