Si tienes prisa por servirte una Coca-Cola fría, la espuma subirá rápido pudiendo hacer que desborde el baso. Una pequeña astucia: vierte la mitad del contenido del vaso y cuando la espuma suba, pon el dedo en el borde. Así detendrás la carrera de la espuma que bajará de inmediato. Termina tu vaso de Coca-Cola. La espuma ya no volverá a subir.