Nada más desagradable y malsano para las plantaciones que la orina de perro... Para impedir que el perro orine en las plantas, pon unas cabezas de ajo y unos pimientos en un recipiente y procesa todo. Añade un poco de agua a la mezcla y deposita ese puré picante en la zona que deseas proteger. ¡El perro ya no vendrá a orinar en ese lugar del jardín!